En 1999, el Arq. Juan Gaspar García Aboytes y un grupo de colegas decidieron fundar un nuevo colegio en Celaya. Lo movía una convicción sencilla: la colegiación debe servir al desarrollo profesional de todos sus miembros, no a los intereses de unos cuantos.
Así nació el Colegio Arquitectos Celayenses, A.C., como una alternativa para los profesionistas que buscaban un espacio donde los beneficios se repartieran de forma horizontal. No pretendemos ser el único ni el primero. Somos una opción seria, formal y con historia para quien ejerce la arquitectura en el municipio.
Hoy seguimos esa línea: un colegio que capacita, que acompaña a sus miembros ante las autoridades y que entiende la arquitectura como un compromiso con el bien común de la ciudad.









